Energías limpias e inagotables

Las energías renovables son las energías que se obtienen a partir de fuentes naturales y que, en principio, son inagotables por la enorme cantidad de energía que contienen o porque pueden regenerarse por medios naturales, sin que sea necesaria la acción del hombre. 
Algunas de las ventajas de estas energías es que son más respetuosas con el medioambiente, son seguras dado que no contaminan y hacen que nuestra región sea más autónoma pues se desarrollan en el mismo territorio donde se instalan. Además, generan empleo y provienen de fuentes inagotables, como el sol y el agua.

Los tipos de energía renovable más desarrollados son los biocarburantes, biomasa, energía eólica, marina, solar fotovoltaica, solar térmica, solar termoeléctrica.

Los biocarburantes son combustibles líquidos o gaseosos que se producen a partir de biomasa y que se utilizan en el sector de la automoción. La materia orgánica biodegradable procede de residuos agrícolas, urbanos, forestales e industriales, pero también de cultivos energéticos. Utilizan materiales como aceites desechados para hacer un combustible alternativo a los derivados del petróleo. Los tres tipos de carburante que se comercializan son el biogás, el bioetanol y el biodiesel (éstos están basados en el aceite).

La biomasa, por su parte, es el hecho de utilizar materia orgánica como fuente energética. Esta energía resuelta beneficiosa para el tratamiento de los residuos desaprovechados del campo, reducir el riesgo de incendios forestales, o ser utilizada como fertilizante en la agricultura. Además, favorece a  la creación de empleo en zonas rurales y combate el cambio climático. 

La energía eólica se genera al aprovechar la energía energética creada a partir de una masa de aire. En en el siglo XX es cuando se vieron las posibilidades reales de la energía eólica a gran escala, lo que provocó la instalación de grandes aerogeneradores que han pasado a ser parte de nuestro paisaje.

La energía del mar, las corrientes, la energía del movimiento de las olas, la fuerza de las mareas, se aprovecha para crear electricidad. Es un recurso energético que goza de muchas ventajas, pero que sin embargo requiere disponer de la tecnología apropiada para poder trasladar la energía a la tierra, lo cual constituye un esfuerzo económico elevado, con grandes inversiones. A través de la tecnología se aprovecha

La energía solar fotovoltaica transforma los rayos del sol en electricidad a través de los paneles fotovoltaicos. Estos contienen una serie de electrones capaces de generar una pequeña diferencia de potencial. Se sabía de sus posibilidades desde el siglo XIX, pero no fue hasta la década de los 50 cuando se puso en marcha una infraestructura en condiciones.

La energía solar térmica se aprovecha en instalaciones domésticas y grandes centrales para producir electricidad y calor, se obtiene calefacción, se calienta el agua en viviendas, piscinas, se cuecen alimentos o se secan productos. Se aprovecha la energía del sol para producir calor para ser utilizado al cocinar alimentos o calentar agua.

La energía solar termoeléctrica comprende la radiación solar que se convierte en calor y posteriormente lo convierte en electricidad utilizando generadores termoeléctricos.

Por su parte, la energía geotérmica es una energía que se obtiene a través del aprovechamiento del calor del interior de la tierra.

El archipiélago canario necesita avanzar hacia un modelo energético sostenible, económico y verdaderamente autónomo. Una parte substancial del potencial de Canarias se encuentra en sus ventajas naturales, que son favorables para el uso de las fuentes de energías renovables, el desarrollo de formas de producción que economicen más la energía y la innovación tecnológica en los transportes y en los sectores locales de construcción.

La contribución de las fuentes de energía renovables o energías verdes al balance energético de Canarias es bastante insuficiente respecto al potencial disponible, incluso a pesar de los esfuerzos realizados para paliar este déficit como, por ejemplo, el proyecto El Hierro 100% sostenible, que es un referente para el desarrollo de las energías renovables en las islas.

Es necesario aumentar los esfuerzos y, en este sentido, en el mes de septiembre de 2016 se creó la Red RUP de Energía con el objetivo de impulsar el desarrollo de las energías renovables en los territorios ultraperiféricos, para intercambiar experiencias y poner en marcha proyectos europeos conjuntos promovidos por las administraciones, centros tecnológicos y universidades de estas regiones, al objeto de acceder a financiación comunitaria para la ejecución de acciones destinadas a reducir la dependencia de la energía importada y de los combustibles fósiles en las regiones ultraperiféricas y a crear fuentes de energía renovables a través de los fondos europeos.

Por tanto, es importante unir esfuerzos para impulsar el desarrollo de las energías renovables y reducir la dependencia energética que soportan los territorios ultraperiféricos, con un plan de acción que permita obtener mayor rendimiento al elevado potencial que ofrecen estos territorios en materia de energías limpias, y avanzar en el compromiso adquirido por la Comisión Europea para potenciar el desarrollo de las renovables en las regiones ultraperiféricas.

En definitiva, el objetivo es conseguir incentivos económicos a favor del desarrollo de las energías limpias en los territorios ultraperiféricos, en la medida en que ayudan a reducir los costes del sistema eléctrico y permiten dar respuesta a los sobrecostes que se derivan de su aislamiento, fragmentación y alta dependencia de los combustibles fósiles.