Edificios más eficientes

Las directrices de la UE son las que proponen ayudas estatales sobre el medio ambiente y energía, y relacionan las distintas técnicas de ecoinnovación con la protección ambiental y eficiencia energética teniendo en cuenta el medio urbano donde vivimos. También contemplan las medidas que van destinadas al ahorro de la energía y al uso de las renovables.

La innovación es un valor añadido que convierte la eficiencia energética en un factor de competitividad y supone una alternativa de financiación interesante, basada en la revalorización del medio urbano y de los beneficios que aportará a la economía. Pero, ¿qué innovaciones son las que ayudan a ser más eficientes?  

Como las propuestas de la UE exigen un cambio de la regulación eléctrica y de las normas de construcción actuales unido a un cambio en el comportamiento de los consumidores en el uso de la energía, los edificios que tengan menos eficiencia energética y tengan un consumo más grande, tendrán difícil salida en el mercado.

Como resultado hacia esta mejora en la eficiencia energética de los edificios se debe mejorar el autoconsumo y las energías renovables. Utilizar aparatos con eficiencia energética A++ y la energía primaria neta que resulta de restar a la energía primaria que necesita el edificio.

Es por ello por lo que no necesitamos un impuesto al sol, todos los edificios públicos, privados, empresas, deberían ser autosuficientes en materia energética, ser capaces de generar su propia energía y si sobra poder verterla a la red, esto, sería un salto cualitativo en ahorro.

Las ciudades más avanzadas tecnológicamente están aumentando el número de vehículos eléctricos en circulación. Con ello, son necesarias las distintas infraestructuras para poder recargar los vehículos.

Pero ¿qué ha de entenderse por actuaciones innovadoras en la edificación y la rehabilitación? La definición de ecoinnovación energética va de la mano de la medición del resultado ambiental antes y después de las actuaciones. Los expertos opinan que para poder mejorar las directrices de eficiencia energética en los edificios se deben de realizar buenas prácticas de autoconsumo, avanzando hacia un modelo energético de gestión de la demanda que facilite al consumidor instrumentos que le permitan gestionar su propia energía. Y es que en una economía basada en la reducción del consumo energético, velar por el ahorro es de vital importancia.

Recordar que de cara a la lucha contra el cambio climático, la eficiencia energética y el uso de las renovables, son buenas herramientas.