La ecoeficiencia: consecuencias para las empresas

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La ecoeficiencia es el principal medio a través del cual las empresas contribuyen al desarrollo sostenible y al mismo tiempo consiguen incrementar su competitividad. Este concepto significa añadir cada vez más valor a los productos y servicios, consumiendo menos materias primas, generando cada vez menos contaminación a través de procedimientos que sean ecológica y económicamente eficientes y previniendo los riesgos.

Para las empresas la ecoeficiencia consiste en producir más con menos. Una gestión ecoeficiente de los procesos de producción o de los servicios de una empresa aumenta su competitividad y algunos beneficios y consecuencias para las empresas son:

  • Se reduce el derroche de recursos y se consigue una mejora continua.
  • Se reduce el volumen y toxicidad de los residuos que se generan.  
  • Se reducen los riesgos de incumplimiento de la normativa y se favorecen las relaciones con la administración competente.
  • Se minimizan costos de producción, fabricación, distribución y diseño.
  • Se reducirá la emisión de contaminantes y el consumo de energía.
  • Se obtendrá ingresos adicionales con el reciclaje y la reutilización.
  • Se gozará de prestigio entre distribuidores y consumidores.
  • Mantendrá un ambiente laboral estable.
  • Tendrá acceso a nuevas oportunidades de mercado y cumplirá con patrones internacionales.
  • Establecerá acciones en sintonía con la demanda de la sociedad.
  • Será normal que se dé un crecimiento económico.
  • Se impulsará el desarrollo sostenible a nivel regional y global.

La ecoeficiencia está directamente vinculada al desarrollo sostenible ya que se corresponde con la optimización de tres objetivos: crecimiento económico, equidad social y valor ecológico. 

Cuantos menos recursos, energía, desechos, contaminación… mejor, tanto para el medio ambiente como para la empresa porque sus costos de producción disminuyen. Además, es una oportunidad para hacer negocios dado que el mercado está dejando de consumir una marca si sabe que la empresa no es responsable con el medio ambiente.

¿Y cómo conseguirlo? La creciente preocupación por el impacto medioambiental y por la globalización económica en general, son factores propiciatorios de una nueva perspectiva empresarial favorable a la ecoeficiencia. El propósito último de las empresas tiene que ser: "Cuanto más sostenible, mejor; cuanto más sano, mejor; cuanto más eco-amigable, mejor".

En sentido amplio, las nuevas expectativas e inquietudes del mercado, los instrumentos voluntarios de certificación, los llamados sistemas de gestión medioambiental (SGMA) que incluye los diferentes aspectos ineludibles para desarrollar y mantener la política medioambiental, valorar la RSE como elemento diferenciador de la empresa frente a la competencia, la mejora de la imagen corporativa y de su reputación pública, etc. En próximos boletines iremos profundizando en los elementos que propician un cambio de cultura empresarial y en las herramientas y técnicas específicas para conseguirlo.