Planta de Biomasa Forestal

Las fuentes de energía están en la naturaleza, dispuestas a que alguien las descubra, las desarrolle y las haga atractivas.

¿Cuándo Canarias dará ese paso de gigante con la apertura de una planta de Biomasa forestal? Un proyecto en donde sus fundamentos son tan básicos que parece imposible que no se haya explorado antes. En esencia, y simplificando; se recogerían las ramas que caen de nuestros montes, una vez compactada la madera, se traslada a la planta para hacer astillas y secarlas como es debido, un capítulo no del todo evolucionado, dado que hay que separar el agua de la madera, así se evita que la madera se pudra durante el almacenaje.

El resultado será un producto con gran densidad energética, fácilmente transportable, hidrófugo y no se pudre, con lo que conlleva, puede acumularse mucho tiempo. Sus usos son variados pero lo fundamental es que puede ser utilizado para generar energía eléctrica en centrales térmicas. Es un sustitutivo del gasóleo, con la ventaja de que se trata de una fuente de energía renovable. Tiene un balance neutro de CO2: las escasas emisiones que se generan en la producción es absorbida por los árboles que generan el producto.

Lo propio sería que el radio de acción de la planta o de las plantas sea de unos 100 kilómetros, y, ya saben, no sería posible en todas las Islas.

Tendríamos una industria puntera con el plus de renovable, crearía empleo y nos ayudaría a corregir el “abandono forestal". Este tipo de apuestas, por los beneficios que reporta, es esencial para impulsar el Desarrollo Sostenible y minimizar las emisiones de CO2.

No podemos desdeñar ninguna fuente de energía, todo ayuda.