¡Que los deshechos cobren vida!

Es indiscutible que el modo en que se organizan los procesos de producción y las características de los productos y servicios que las empresas lanzan al mercado tiene su influencia en la innovación y en el medio ambiente que les rodea. Ahora bien, con frecuencia las empresas conocen los beneficios de la Innovación tecnológica y muy poco, o nada, sobre los costes o beneficios de sus actividades ambientales.

En particular, nos referimos, a las posibilidades de reutilización de los objetos que se tiran, a dar una segunda vida al material que se vierte. Aunque este tema puede que no competa únicamente a la empresa, deberíamos valorar esta propuesta para alargar la vida de los residuos. Hablamos de Ecología Industrial.

<< La Ecología Industrial es el cambio de procesos lineales industriales (bucle abierto), en el que los recursos e inversiones de capital en vez de convertirse en residuos, pasan a un sistema de circuito cerrado en donde los desechos, las basuras, se convierten en suministros para nuevos procesos >>

La ecología industrial propone que no se vean los sistemas industriales (por ejemplo una fábrica, eco-región o la economía nacional o mundial) como algo separado de la biosfera, que se considere como un caso particular de un ecosistema. Es la idea de que a medida que los sistemas naturales no tienen desperdicio, debemos modelar nuestros sistemas como los naturales, si queremos que sean sostenibles.

Entendemos que es un tema a desarrollar, el aprovechamiento de materiales en donde los desechos de unos se conviertan en suministros para otros.

Es una propuesta interesante y, ¿qué mejor manera de dar salida a los desechos/basuras que reutilizándolos? La reducción de la intensidad de material, el aumento de la reciclabilidad, la maximización en el uso de renovables, el aumento de la duración del producto y el incremento en la intensidad del servicio son cinco elementos de la Ecoeficiencia esenciales y, en sentido amplio, la Ecología Industrial responde al enfoque de los 7 elementos de la  Ecoeficiencia pero en el territorio.

Junto con más ahorro de energía en general, los objetivos de conservación de materiales y la redefinición de mercados de productos básicos, implica una economía que valora altamente el Medio Ambiente.

La empresa, si su actividad responde a esta formulación, tiene que visualizar y estudiar cómo abordar este quehacer, que evidentemente deberá planificarse de forma controlada para que la venta o entrega de los desechos/basuras y la posterior reutilización se lleve a cabo de manera ordenada.

La empresa ha de activar reuniones para aflorar ideas, si procede, para que en muchos casos se traduzcan en llevarlas con éxito y éstas, por supuesto, proyectarlas al mercado, porque responde a: Sostenibilidad en la competitividad, criterio vital.

Creo que para propiciar este sistema de gestión los Ayuntamientos deben de tener un papel destacado y creo que los reglamentos actuales no están en sintonía con esta filosofía de gestión. El próximo año intentaremos empujar en esta dirección…